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Bésame Mucho: un bolero entre la tradición clásica y el jazz

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Entre las canciones que atravesaron el siglo XX con una persistencia difícil de explicar únicamente por su eficacia melódica, pocas ocupan un lugar tan singular como Bésame Mucho . Su presencia en repertorios que van desde el bolero tradicional hasta el jazz , la canción popular estadounidense o la interpretación instrumental de concierto no responde únicamente a su condición de estándar latinoamericano. Lo que sostiene su circulación, más allá de las versiones y los contextos, es una ambigüedad musical y cultural que la sitúa en un territorio intermedio: demasiado refinada para reducirla al gesto sentimental del bolero convencional, demasiado directa para encajar sin fricciones en la lógica formal de la música académica.

La memoria del jazz en The Beatles: tradición armónica y artificio histórico en “Honey Pie”

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La relación entre el jazz y The Beatles nunca fue programática ni doctrinaria. No hubo en el grupo una voluntad de afiliación estilística explícita al jazz como tradición moderna —ni en su vertiente afroamericana ni en sus desarrollos posteriores—, pero sí una absorción más silenciosa, transmitida por la cultura doméstica británica de entreguerras, por el music hall, por el repertorio de salón y por la memoria sonora de la generación anterior. Esa sedimentación aflora con particular nitidez en “Honey Pie”, incluida en el blanco de The Beatles, donde el pasado no aparece como cita irónica sino como reconstrucción estilística minuciosa.

¿Quién fue el primer músico de Jazz de la historia?

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La tentación de llamar a Johann Sebastian Bach “el primer jazzista de la historia” dice menos sobre Bach que sobre la necesidad contemporánea de tender puentes entre tradiciones que el discurso cultural ha mantenido artificialmente separadas. El jazz , tal como se consolidó en Nueva Orleans a fines del siglo XIX y se desarrolló a lo largo del XX, responde a condiciones sociales, raciales y económicas específicas, ajenas al mundo luterano y cortesano del siglo XVIII alemán. Sin embargo, cuando se despoja la afirmación de su literalidad provocadora, queda un núcleo difícil de refutar: gran parte de la lógica interna del jazz —su manera de organizar el tiempo, la armonía y la invención— se apoya en principios que Bach no solo conoció, sino que llevó a un grado de sistematización excepcional.

Actual Jazz en Youtube

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La voz que definió un siglo: Astrud Gilberto y la historia silenciosa detrás de “The Girl from Ipanema”

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La historia de “ The Girl from Ipanema ” suele narrarse como un episodio luminoso dentro del cruce entre el jazz estadounidense y la bossa nova brasileña, una confluencia que, a mediados de los años sesenta, redefinió la circulación global de la música popular. La canción, compuesta por Antônio Carlos Jobim con letra de Vinícius de Moraes , se convirtió en una de las obras más reconocibles del siglo XX y en un emblema sonoro de una modernidad elegante, urbana y aparentemente desprovista de fricciones. Sin embargo, en el núcleo de esa grabación que consolidó la expansión internacional del género se encuentra la figura de Astrud Gilberto , cuya participación resultó decisiva en la construcción del imaginario global de la bossa nova, aunque su reconocimiento económico inicial haya sido notablemente limitado.

Jazz - La entrega de los Grammy 2026

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La entrega de los Grammy 2026, leída desde el prisma del jazz, ofrece menos una fotografía de modas que un mapa de tensiones internas: entre tradición y actualización, entre la centralidad del gesto instrumental y la creciente importancia de la concepción sonora como sistema. Los premios concedidos no parecen responder a una narrativa homogénea ni a una estética dominante, sino a una constelación de prácticas que, aun dispares, comparten un alto grado de conciencia técnica y una relación madura con la historia del género.

Martha Argerich - Cuando el cuerpo deja de obedecer a la partitura, la música empieza a decir la verdad.

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La figura de Martha Argerich ocupa un lugar singular en la historia reciente de la interpretación pianística. No solo por la contundencia de su técnica o por la amplitud de su repertorio, sino por haber instalado, desde mediados del siglo XX, una forma de tocar en la que el cuerpo y la emoción dejan de ser elementos secundarios para convertirse en motores visibles del discurso musical. En un campo históricamente atravesado por ideales de control, equilibrio y abstracción sonora, su presencia introdujo una intensidad física que modificó la percepción misma de lo que podía esperarse de una intérprete del repertorio clásico.